MARACA

- equipo -


Nos retratamos

Mata retrata a Juan



Juan retrata a Santi 



Santi retrata a Carme



Carme retrata a Luciano



Luciano retrata a Mata






Paris, Texas







Este fragmento pertenece a una de las últimas escenas de Paris, Texas, un film de Wim Wenders. Es una de las escenas más largas de la película, y donde se descubre gran parte del misterio de la obra. En el plano elegido, se retrata a Jane, un personaje muy nombrado en el film pero que recién descubrimos en las últimas escenas. Vemos a Jane sentada sobre una banqueta oscura, mirando su reflejo. Se encuentra en un escenario, evidenciado por las paredes sin revestimiento que rodean el vidrio espejado. En el reflejo, podemos observar el escenario creado por este lugar donde, si vemos la película, hombres van a charlar con mujeres en diferentes espacios simuladores. La primera vez que vemos a Jane en el film esta vestida con un color rosa brillante, pero esta segunda vez esta vestida de negro, lo que sumado al diseño del plano, es decir que la vemos a traves de su reflejo, podemos pensar en que llego el momento en que ella se enfrente a la verdad. Dejando de lado la farsa que se ha creado, trabajando en un pequeños espacios simulados, se enfrenta a la verdad, a su pasado, a sus temores. Este es el momento en que se da cuenta que del otro lado del espejo, se encuentra Travis, de quien escapó. Por esta razón es importante remarcar su expresión, donde da cuenta que no tiene más escapatoria que enfrentar, romper la ilusión, mirar más allá del espejo. 
La escena presenta una paleta cálida. En un comienzo la luz (principal, posicionada encima de Jane) se ve difuminada en diagonal por su rostro y cuerpo, a medida que se acerca al espejo esta luz queda sobre su cabeza, oscureciendo su reflejo e iluminando a la Jane “real”. Existe una luz de fondo que atraviesa la ventana izquierda, simula ser dura frente a las cortinas, aunque no lo suficiente para contrastar la figura de Jane como lo hace la principal cuando ella se encuentra pegada al espejo, sino que lo hace levemente. Separandola del fondo.También se posiciona una luz fría del lado opuesto del cristal enmarcando la figura de Travis desde el lado derecho para generar una dualidad de temperaturas en el personaje, entre la calidez que recibe del lado de Jane y la frialdad que lo recorre a él. La mayoría de las luces no naturales utilizadas en esta película eran de tungsteno debido a la disponibilidad de la época las cuales tendían a tener una temperatura más cálida. En cuanto a las decisiones tomadas desde cámara podemos deducir que se utilizaron lentes de tipo normal con gran apertura de diafragma debido a la poca cantidad de luz -que podemos apreciar sobre todo del lado de Travis- y el ligero desenfoque que se produce entre los personajes y el fondo.








Elegimos retratos

Mata - 








Esta imagen es un autorretrato de una fotógrafa chilena llamada Celeste Ortiz. Me  parece importante resaltar el hecho de que su obra en general la conozco por su perfil  de Instagram. El autorretrato artístico elegido es una imagen escaneada de una  fotografía en película instantánea. La podemos ver a ella, Celeste, acostada en un piso  de madera mirando por una ventana por la que entra una brillante luz natural. Como  en la mayoría de su obra ella es el sujeto de cada imagen, y suele estar desnuda, marca  característica de la artista. La imagen que estoy analizando presenta un contraste dado  por esta luz natural, bastante dura, trabajando sobre los extremos, claves muy altas y  muy bajas. Tomada con una cámara instantánea colocada en algún trípode u objeto  que le permita posicionarse, en una altura baja, cerca del piso puedo suponer, y una  angulación normal. El autorretrato posee el grano característico de la película, dándole una sensación a la imagen de ensueño.

Volviendo al contexto de la imagen, me pareció importante compartir toda la  publicación como yo la vi por primera vez, en la red social, con la descripción escrita  por la artista. Este autorretrato artístico toma un aspecto documental, al momento de  inmortalizar un sentimiento casi universal, podríamos decir, del encierro. En la  descripción leemos que la tomo el 4 de mayo del 2020, principios de la cuarentena, en  esos tiempos de incertidumbre y aburrimiento. Así, mirando hacia afuera, expuesta, la fotógrafa se autorretrata una vez más. Gran parte de su obra son autorretratos, pero a  diferencia de la gran mayoría, no incluye el elemento natural. Suele aparecer una  planta, o ilustraciones de plantas, o sombras estampadas en su piel. En cambio en esta  hay ausencia de ella, una de las razones por las que resalta esta imagen en su feed. No  por un estilo, ya que su obra recorre mucho el contraste en tonos cálidos. Termino de  entender porque me llama la atención la imagen al leer la descripción. El hecho de que  la suba un año después refuerza la idea, acá seguimos, estáticos y expectantes.


Luciano - 





 

ROBERT FRANK

TECNICA:
Leica lll (F)
Película 35mm
Lente Nikkor-SO 50mm 1:1.4 
1/1.000

Toma directa

Luz natural:

Me parece que es una foto casual, en donde el fotógrafo documentando diferentes situaciones tuvo la oportunidad (desdichada oportunidad) y el ojo acertado para conseguir esta toma. Es posible que fuese algo establecido en ese entonces que las personas negras se vieran obligadas a viajar en la parte trasera del bus, la división racial se veía fuertemente implantada en la sociedad a pesar de no hace mucho haberse prohibido penalmente cualquier acto de racismo

En cuanto a lo técnico, quiero creer que el bus estaba estacionado en su momento y las personas tuvieron esa actitud ante la cámara, pudiendo Robert Frank, conseguir con las especificaciones anteriormente dichas una foto nítida y bien expuesta.

CONTEXTO:
La fotografía fue tomada en la década de 1950 en Estados Unidos por Robert Frank, refleja la imponente división racial que existía en el país. Fue parte de su proyecto fotográfico titulado “The Americans”, siendo este publicado por primera vez en Francia en 1958 (país, también, violentado por el racismo) y en Estados Unidos en 1960. En medio de un estado de incertidumbre en donde la guerra fría destrozaba la economía, siendo las familias afroamericanas las más afectadas dado que el desempleo de los negros era 9 veces mayor al de los blancos, EE. UU libraba una guerra tanto fuera como dentro de su territorio.

TIPOS DE USO:
La fotografía podría usarse especialmente para documentar el racismo que vulnera a los negros en Estados unidos. Si bien fue tomada 70 años atrás aproximadamente, aún existe un claro odio racial contra el que luchan las personas con raíces afroamericanas.

Al ser una foto en blanco y negro, podría verse resignificada en esta época y generar una carga simbólica no ante la opresión y el racismo, sino ante la lucha y el empoderamiento por parte de la comunidad afroamericana, de esta manera siendo utilizada como propaganda en afiches para memorar el daño que viene sufriendo de antaño o despertar cierto pensamiento como también portada de diario o libro para dar pie a un documento como: “la fotografía como imagen del pensamiento”.

Esta fotografía puede considerarse una obra de arte, una triste obra de arte, no solo por el contexto en el que fue tomada sino por la manera en que están dispuestos los elementos en la imagen. Personalmente, creo que podría estar en un museo, ya que invita a la reflexión y al detenimiento, cada parte es importante, incluso el conductor que se ve opacado irremediablemente por la luz sobre su rostro(ventana).

Al pertenecer a una obra fotográfica que trascendió fuertemente en el siglo XX seria posible reconocer al autor habiendo visto previamente una fotografía perteneciente a su proyecto, ya que mantiene cierta esencia documental que data en ella una época marginada y violentada por el racismo.

DESGLOSE
Robert Frank utilizó los marcos de las ventanas de un bus para representar la división racial que azota al país. En donde, según la posición y dirección de los cuerpos es posible identificar por delante a:

Una mujer blanca, adulta, con una mirada de superioridad y rechazo, estas sensaciones son apoyadas por el hecho de tener su rostro de lado por encima del hombro y ser quien más da su espalda a las personas de atrás.

En otro de los marcos se ven a 2 niños/as blancos muy bien vestidos, incluso con moño, en el que éste mira hacia afuera casi con una mirada molesta, la niña a su lado tiene una expresión aún más de fastidio.

En el siguiente marco vemos a un hombre negro, por su vestimenta quizás fuese un trabajador. Respecto a los tres primeros, está mucho más relajado dado su brazo tendido sobre el cuerpo del bus, pero también cansado por la dirección de su mano, su rostro connota cierto temor y dilema ante tal división y discriminación en la que se ve rodeado. En el mismo marco por detrás se percibe a otra persona con una expresión de tristeza y cansancio absoluta.

En el último marco se encuentra un hombre negro, quien tiene una mirada en sentido contraria al resto que expresa rechazo, pero según el contexto de la foto connota un rechazo diferente al de la mujer, un rechazo de tristeza y angustia. El encuadre tomado por Robert le genera cierta opresión, ya que se lo posiciona en un espacio más reducido.

Tanto el rostro de la mujer como de los niños reflejan molestia e incomodidad, sin embargo, existe una transformación donde quien esté más cercano al fondo y a los afroamericanos. se creyera que la está pasando peor. Sus miradas contrastan irremediablemente con la mirada de los afroamericanos en la parte trasera del transporte. al igual que su vestimenta, viéndose reflejado el racismo, también, en la desigualdad económica.

En el primer marco es posible ver a un hombre blanco con lentes, por la altura y color del marco se deduce que es el conductor del bus. La luz especulada sobre la ventana consigue opacar su rostro y le resta importancia en la fotografía.

Biografía:
Leica de Robert Frank: https://www.fotointern.ch/archiv/2013/11/19/die-leica-von-robert-frank-im-kameramuseum-vevey/

Carme - 








Elegí esta foto de Vivian Maier, un retrato infraganti. Maier se caracteriza por sus fotografía en blanco y negro de personajes urbanos en las ciudades de Nueva York y Chicago, entre las decadas de los 50 y 60. Es una de mis fotografas preferidas, encapsulando la rareza y singulardad de estas personas que se cruzaban por su camino. Usaba una cámara Rolleiflex, lo que le permitía encontrar una altura más baja a la que acostumbramos, con un ángulo ligeramente picado en varios casos, y a la vez le permitia pasar casi desapercivida. Se nota en su trabajo el profundo entendimiento que tiene sobre como manejar la luz - la mayoria de sus fotos son en exteriores, generando un alto contraste entre las luces y las sombras. No sólo eso sino tambíen su facilidad para encuadrar velozmente antes de que el sujeto se pueda negar a ser fotografiado.  Así son la mayoria de sus obras, una luz casi celestial que pareciera hacer foco justo en el personaje perfecto, y un encuadre que solo el ojo más afilado podria notar en tan pocos segundos. 


Juan







El norteaméricano Lewis Hine era un sociólogo y fotógrafo que se caracterizaba por el matiz social que buscaba en sus retratos ya que usaba a la imagen fotográfica como instrumento de investigación. Esta imagen de los tres niños a la salida de una fábrica m

e parece superlativo por el caracter reflexivo tan imlpicito en su estilo en cuanto a la explotación infantil. Creo que los elementos de la fotografía, desde su forma de vestir hasta el hecho de que esten fumando a tan temprana edad, son excelentes reflejos de lo que representaba la infancia para una determinada clase social en ese entonces (1910).


Santi - 








"Los ojos del odio" es el título que se le puso a esta fotografía del entonces fotógrafo de la revista Life, Alfred Eisenstaedt, en la que se imprime la mirada desafiante del minstro de propaganda nazi, Joseph Goebbles.

La fotografía fue tomada en Suiza, durante una conferencia de La Liga de las Naciones en 1933, a la que Goebbels acudía en representación de Alemania. Una versión de la historia cuenta que el ministro alemán se mostraba alegre y amigable, como muestran otras imágenes capturadas por Eisenstaedt, hasta que uno de sus asistentes le informa del origen judio del fotógrafo, lo que lo hace cambiar completamente de expresión. Y es ahí cuando Eisenstaedt capturó este retrato de un Joseph Goebbles de mirada desafiante y postura tensa, quedando al desnudo la maldad y el odio de la persona. Esta imagen cobraría mucho más valor años más tarde, luego de la segunda guerra mundial.

La fotografía fue tomada en 35mm blanco y negro, probablemente con una Leica IIIa, camara predilecta de Eisenstaedt. En cuanto a su composición, gran parte del peso de la imagen está en la izquierda, dejando un margen del lado derecho que en principio no aportaría nada y el asistente de la izquierda queda recortado de una forma que se consideraría incorrecta. Es posible que esto se deba a que el fotógrafo prioriza capturar lo que estaba sucediendo antes que detenerse en aspectos técnicos que quizás le hagan perder la foto. De todas formas esta composición desbalanceada puede estar generando cierta incomodidad que acompaña a los sentimientos negativos que emana el retrato.



LA COSA



A partir de la elección del objeto, y la primera prueba realizada, el punto de vista con el cual queríamos abordar el proyecto estaba marcado. Cos aspectos industriales, con lo metálico de nuestro objeto, y la mezcla de luces de colores cálidos (amarilla) y frías (azul) retratamos este ventilador, intentando marcar lo duro de su superficie, como impenetrable. Decidiendo los planos a realizar el aspecto hipnótico del objeto llamó nuestra atención, por lo que buscamos el aura en esta particularidad.


Con planos detalles destacamos las diferentes partes que conforman el objeto, dejando que las luces hicieran el efecto industrial junto con la superficie metálica. A su vez, se hicieron pruebas con diferentes velocidades del shutter, en busca de diferentes texturas realizadas por la rapidez de las hélices. En este punto, se tuvo en cuenta la cualidad hipnótica del ventilador, buscando planos más generales del objeto, y también superponiendo imágenes en montaje, jugando con la opacidad, en busca de otros movimientos hacia los lados, no solo el movimiento circular, concentrando la mirada en el centro.







En cuanto a la banda sonora, se diseñó gran parte con sonidos diegéticos, pero más importante, se decidió realzar el aspecto industrial, con sonidos de golpes duros, silencios de momento, y sonidos monótonos. A la hora de montar, se tuvo en cuenta varios de los golpes de la banda sonora, en busca de coincidir con cortes, moviendo el ritmo de la obra. El ritmo interno de las tomas, marcado más que nada por el movimiento de las hélices, es progresivo, va aumentando cada vez más, logrando entrar en un tiempo hipnótico, con momentos distinguidos de golpes marcados con cortes dinámicos y, como dijimos, en la banda sonora.


fotos del back




Primeros cortes